Instituto de Estudios Genealógicos y Heráldicos

de la provincia de Buenos Aires

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Genproba
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Consejos para comenzar tu historia familiar

Empieza por el principio, tú mismo.

Este consejo se aplica ya sea que no sepas nada de tu familia, que hayas heredado pilas de documentos familiares o incluso si te topaste con un árbol en línea que se remonta hasta el año 1500. Aunque te parezca más emocionante aprender directamente acerca de tu antepasado del Mayflower o de tu antepasado inmigrante húngaro, resiste la tentación, al menos por ahora. En su lugar, presta atención a algo más reciente. Estas son las razones:

  • Ese antepasado del Mayflower podría no estar emparentado después de todo. Tan increíble como puede sonar, no todas las historias familiares son verdaderas y no todo árbol genealógico es exacto. Depende de ti empezar desde el principio y trabajar hacia atrás, asegurándote que las conexiones son correctas.
  • Es mucho más fácil escribir lo que sabes que descubrir información nueva, así que empieza con las tareas más fáciles. También, al conservar información sobre ti y tu familia, te aseguras que los demás no tengan que buscarla más adelante.
  • Tú eres experto en ti mismo. Nadie conoce más acerca de tu vida y tu familia que tú y lo más probable es que nadie tenga mejor acceso a la información y los registros correctos que tú. Asegúrate de que esta parte de tu árbol se haga correctamente al hacerlo tú mismo. Además, si no recopilas y conservas esta información, ¿quién lo hará?

Ahora que estás convencido de que empezar contigo es la mejor opción, necesitas un plan. No te preocupes, ya hemos preparado uno y nos complace compartirlo contigo:

1) Registra lo que sepas

Si empiezas contigo, debes comenzar registrando tu propia información. Lo básico en historia familiar son las fechas y los lugares de los nacimientos, matrimonios y defunciones. (Por supuesto, no registrarás tu información de defunción). A continuación, sigue con tu familia inmediata. Registra esta misma información sobre tu cónyuge, hijos, hermanos, padres y hermanos de los padres. Evita adivinar sobre fechas y lugares. En su lugar, dedica tiempo para verificar las cosas sobre las que no estás seguro. Si eso es fácil, ve a una generación atrás, hasta tus abuelos.

El solo reunir información no es suficiente, por supuesto. También necesitas encontrar una manera de organizarla y conservarla para que simplemente no se convierta en información olvidada otra vez. Una manera sencilla es usar el Árbol Familiar de FamilySearch. Crea una cuenta gratuita en FamilySearch.org y empieza a agregar tu propia información. Con cada persona nueva que ingreses, el Árbol Familiar te solicitará que busques en la base de datos existente para ver si esa persona puede estar vinculada a otros árboles. Ten en cuenta que la información de personas vivas siempre es privada, así que no puedes conectar a otro árbol hasta que encuentres antepasados fallecidos en común. El Árbol Familiar también te permite adjuntar documentos escaneados, fotos, videos y clips de sonido a antepasados individualmente.

Además de utilizar un programa en línea que conecta a otras personas, también puedes guardar tu información en un programa en tu propia computadora. Muchos de estos se conectan y comparten información con el Árbol Familiar. Tres grandes opciones son Ancestral QuestLegacy Family Tree y RootsMagic. La versión básica de cada uno de ellos es gratuita, las versiones más avanzadas se deben comprar. Si descargar software te parece abrumador, solo sigue con el Árbol Familiar por ahora.

Después de registrar la información básica de tu propia familia, ve más allá de los datos y registra recuerdos e historias familiares. Si aún no has escrito una historia de tu vida, ahora es el momento perfecto para hacerlo. No hay necesidad de sentir presión para ganar el premio Pulitzer con tus recuerdos, puedes comenzar con unas pocas páginas de tu vida y continuar agregando más en el futuro. Considera hacer lo mismo por tus padres, si ellos no han escrito algo por sí mismos y luego agrega esas historias y recuerdos a tu Árbol Familiar.

2) Reúne la documentación que ya tienes

Una parte importante de la historia familiar es documentar tu información. Esto asegura que toda la información es exacta y evita que se incluya información falsa. La documentación es importante incluso al comienzo de tu Árbol Familiar, por lo tanto comienza a recopilar tus documentos. Los documentos más importantes son los certificados de nacimiento, matrimonio y defunción. Sin embargo, piensa ampliamente en otros tipos de documentos que sirvan para contar la historia de tu familia, tales como cartas, artículos de periódico pertinentes, o registros importantes del gobierno, empleo, institución académica o médico.

Algunas personas rápidamente encontrarán gran cantidad de información. Las cámaras digitales nos permiten tomar cientos de fotos casi sin costo alguno y el correo electrónico hace que mandar actualizaciones familiares sea gratuito. Concéntrate en los papeles y las fotos más significativos y luego asegúrate de que estas piezas importantes de tu historia familiar sean conservadas al imprimir o guardar mensajes de correo electrónico y las fotos digitales, ¡y etiqueta esas fotos!

3) Pide ayuda a tu familia

Una vez que hayas recopilado lo que sabes y lo que tienes en tu posesión, es hora de hablar con tus parientes. Hazles preguntas específicas acerca de la información que te falte y hazles saber que estás interesado en cualquier documento de la familia o fotos que tengan.

De nuevo, es importante pensar más allá de las fechas y los documentos. Pide a los miembros de tu familia que compartan historias y recuerdos contigo. Puedes crear una grabación de audio de sus recuerdos o puedes escribirlos. Asegúrate de ponerte en contacto con la persona de más edad que esté viva de tu familia para capturar su invalorable información e historias antes de que se pierdan. Si necesitas ayuda para pensar en preguntas, mira este blog de FamilySearch y usa estas preguntas para inspirar a tus familiares a compartir.

¿Estás listo para empezar? Una vez que empieces tu historia familiar, ¡quién sabe dónde termines!


Fuente: Familysearch